Día Mundial del Alzheimer en Residencia Beloso Alto
21/09/2016

Aprovechando el Día Mundial del Alzheimer nos sentamos con Lucía Villanueva, terapeuta ocupacional en Residencia Beloso Alto, para que nos cuente cómo trabajan el día a día con los enfermos de Alzheimer. 

¿Cuántas personas con Alzheimer hay en la residencia?

En Residencia Beloso Alto hay actualmente 19 personas ingresadas con un diagnóstico de Alzheimer. Muchos residentes tienen otro tipo de demencia,que puede desembocar o haber desembocado en Alzheimer. Pero con un diagnostico medico real, son 19.

 ¿El Alzheimer suele ser causa de ingreso, o acompaña a otros motivos?

Debemos ser conscientes de que una persona con Alzheimer no solo pierde la memoria, va perdiendo muchas otras facultades, como el movimiento. Muchas de ellas acaban en silla de ruedas por lo que movilizarlas se vuelve muy complicado. El día a día, asearlas, levantarlas y vestirlas, darles de comer, resultan tareas pesadas y que hay que hace con tacto y todos los días. 

Estas personas necesitan una cuidado especial que muchas veces en casa no se les puede dar. Siempre debe de haber una persona con ellos y en casa a veces es complicado. Los cuidados que les podemos dar en la residencia, en este sentido, son mucho más cercanos, siempre hay alguien con ellos, gente especializada.

¿Cómo es el día a día de las personas que sufren Alzheimer? 

Todo depende de la etapa del Alzheimer en la que se encuentre. En los comienzos generalmente pueden andar solos, comer, vestirse, incluso se acuerdan de asearse. Si el Alzheimer ya está avanzado, hay que hacerlo todo, le tenemos que asear, vestir, dar de comer… Mientras una persona pueda hacer algo por si misma es interesante no quitárselo y que lo siga haciendo para que no se le olvide, para intentar detener, o que no vaya tan rápido el avance de la enfermedad. 

¿Lleváis a cabo algún tratamiento, actividad especial con ellos?

Les tratamos como al resto de residentes. Les incluimos en un grupo de trabajo en función su grado de demencia, pero no les excluimos.

En los casos en los que el estado del Alzheimer es muy avanzado, que prácticamente no responden a estímulos, trabajamos principalmente la estimulación sensorial, para intentar que estén un poco más en contacto con la realidad. Sin embargo, con los residentes que tienen el Alzheimer en una fase leve, trabajamos con actividades cognitiva más complicadas, y actividades físicas.

¿Qué cuidados especiales reciben?

Existen terapias cognitivas, de orientación a la realidad, como el taller del periódico, para que estas funciones no se deterioren muy rápido. También funcionan muy bien las pequeñas estrategias. Te cuento un caso, Tenemos una residente, una mujer con Alzheimer, que nunca se acordaba de cual era su habitación, lo que hicimos con ella fue poner un trocito de tela en el pomo de su puerta, esto le ha valido para orientarse y reconocer perfectamente su habitación. 

 La música les gusta mucho, la reconocen, la tararean, te la cantan, la recuerdan. En navidad, San Fermín, cumpleaños, con canciones de su época, ves como todos, en mayor o menor medida, cambian su cara y se animan, lo reconocen.

¿Cómo se les debe de tratar?

Se les debe tratar como al resto de ancianos, como a todos. Aunque estén en una fase avanzada se enteran de muchas cosas, ¿quién te dice que no sienten?, cariño y amor para todos.

¿Y los demás ancianos de la residencia entienden su enfermedad o también es complicado?

En general todos padecen algún tipo de demencia, enfermedad, y a veces es complicado que lo entiendan. Si hay algún conflicto y se lo explicas a otra persona, lo intentan entender, al final aquí viven, conviven y los que están mejor intentan incluso ayudar, colaboran, tienen paciencia. Pero muchos otros a veces tampoco son conscientes de lo que pasa. 

¿Y sus familiares, cómo lo viven? 

Hay gente que lo pasa muy mal, sobre todo cuando ven que a nosotros nos reconocen y a ellos. Es normal, porque a nosotros nos ven cada día, pero a veces cuesta entenderlo. Antes los familiares se echaban más la culpa a ellos mismos, cada vez más van aceptando que es una enfermedad y que nadie tiene culpa de nada. Una persona con Alzheimer no se olvida de alguien por algún motivo concreto, porque sea más o menos importante. Es la enfermedad. 

Cuando vienen aquí les sacan a pasear, pasan tardes enteras con ellos. La verdad que la mayoría de familias intentar visitar con cierta frecuencia. 

¿Qué es lo más duro?

Creo que lo más duro es que sabes que no va a mejor, es una enfermedad que no tiene cura y hay que aceptarlo. Mi objetivo, como terapeuta ocupacional, en otros ámbitos es mejorar, pero se que en este caso no es posible, mi objetivo en este caso debe ser mantener e intentar que el tiempo que les quede sea en condiciones y de oro.

¿Algo qué te anime, qué te de luz en tu día a día?

Los que están muy mal, que no sabes si te reconocen, si sienten, no sabes lo que tienen en la cabeza, si tienen algo, cuando estos te miran y sonríen… yo creo que quiere decir algo. Me quedo con esto. Mal no lo estamos haciendo, sino, no nos sonreiría. Me motiva.

Un llamamiento en este día especial

A cualquiera le puede tocar, tenemos que ser muy humanos, empatizar mucho con las familias, ponernos en su piel. Y sobre todo, familias, la enfermedad es así.