¿Hasta qué punto merece la pena servir a los demás? Es una pregunta que me he hecho muchas veces como estudiante en formación sanitaria y es que en tan solo dos semanas como alumno de prácticas en esta residencia he podido ver y experimentar cual es el alcance de la virtud del servicio en el día a día profesional.
En este caso y como respuesta a mi pregunta fui testigo de ello, cada uno de los trabajadores socio-sanitarios luchan cada día por el equilibrio entre la salud de sus residentes y su comodidad. Recomendaciones, o pautas de salud, e idiosincrasia del paciente son dos conceptos difíciles de compaginar en muchas ocasiones, sin embargo, son capaces de proporcionarlo en una perfecta armonía consiguiendo tanto el bienestar físico como psicológico de cada uno de los residentes.
En las edades extremas de la vida, así como en cualquier momento en el que la enfermedad nos limita en nuestra capacidad de autonomía, necesitamos, no solo de una asistencia de calidad a nivel profesional, sino especialmente precisamos rodearnos de personas capaces de entendernos y valorar nuestra unicidad. De esta forma, los cuidados recibidos permiten al paciente sentir que su identidad es única y permanece preservada. No son un número de historial, siguen siendo ellos mismos con sus rasgos y peculiaridades, aunque las circunstancias le hayan sacado del entorno con el que se sentían identificados.
No solo admiro la ética de trabajo de la residencia sino que agradezco tanto a mi tutora responsable como a cada uno del equipo de profesionales que me ha acompañado durante este camino. Agradecer por vuestra paciencia, confianza y disposición para enseñar. Cada día se sintió como una oportunidad más para afianzar nuevos conocimientos y actitudes que no solo contribuyeron a la práctica clínica sino a mi formación, tanto a nivel profesional como personal.
Gracias a la directora del centro por abrirme las puertas, y cómo no agradecer a todos los residentes por permitirme aprender con vosotros, por el cariño recibido, las sonrisas, las conversaciones…iba dispuesto a dar pero recibí mucho más.



