El eclipse del pasado 12 de agosto tiño de penumbra la vista sobre la catedral de Pamplona desde la residencia Beloso Alto.
El cielo pamplonés regaló una postal inolvidable. Las personas que viven en el centro y que desearon ver el eclipse vivieron la fase máxima del eclipse solar —alcanzando casi el 100% de su totalidad— en un escenario privilegiado: la amplia galería y el comedor de una de las unidades de convivencia, con las emblemáticas torres de la Catedral de Santa María la Real de fondo.
Emoción compartida desde los miradores
Con el perfil de la catedral marcando el horizonte, junto con el cabezón de Echauri el mirador de la unidad de convivencia se transformó en un balcón de excepción para presenciar el fenómeno astronómico único.
Las familias y los trabajadores de la residencia acompañaron a los mayores durante todo el proceso, ayudándoles a colocarse las gafas homologadas y garantizando su total seguridad.
La luz penumbral envolvió la silueta de la catedral a medida que la luna cubría el disco solar, desatando exclamaciones de asombro y aplausos.








