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“LO IMPORTANTE ES PONER CARIÑO A TODO LO QUE HACES” YOLANDA MACAYA, GEROCULTORA EN RESIDENCIA BELOSO ALTO
13/04/2016

Esta mañana de miércoles nos hemos tomado un café con Yolanda Macaya, pamplonesa de 52 años que lleva los últimos 7 trabajando como gerocultora en Residencia Beloso Alto.

P- Gerocultora, ¿para esta profesión, se nace o se hace?

R- Naces, sin duda es una profesión que tiene que gustarte, tienes que sentirla, disfrutar con la gente mayor.

P- ¿Cuánto tiempo lleva trabajando en Residencia Beloso Alto?

R- Aquí llevo 7 años, había estudiado auxiliar de enfermería, pero nunca antes había trabajado hasta ahora.

P- ¿Podría explicarnos un poco mejor en qué consiste su profesión?

R- Principalmente, cuidar y atender al residente. Como tareas básicas tenemos que lavarlos, vestirlos, darles de comer, etc. Pero luego tienes que estar pendiente de que se sientan cómodos, hablar con ellos, escucharles, darles cariño.

Lo que ellos necesitan muchas veces es compañía, alguien que les escuche y pase el tiempo con ellos. Necesitan atención. Lo bonito es que al final vas conociendo a cada uno y sabes lo qué les gusta, qué les hace sentirse cómodos, felices.

Lo importante es poner cariño a todo lo que haces. Es lo que nos diferencia.

P- ¿Podría contarnos cómo es su día a día en la Residencia Beloso Alto?

R- Cuando llegamos, lo primero que hacemos es levantarlos, asearlos, ducharlos y los llevamos a desayunar. Hay a quien tienes que darle el desayuno, otros lo hacen solos y a veces toca llevar desayunos a la cama. Al mediodía les llevamos a comer y después algunos duermen la siesta…

Durante la mañana hacemos su cuarto, la cama, mientras ellos hacen actividades, o reciben visitas. Siempre tiene que estar alguna de nosotras con ellos por si necesitan algo.

P- ¿Qué es lo que más valora de su trabajo?

R- Que los residentes te acaban reconociendo y en cierto modo, a su manera, agradeciendo tu trabajo. Yo estoy muy bien sabiendo como los trato, me siento muy cómoda con lo que hago.  Como te tratan ellos y como les trata tú a ellos, ambas cosas reconfortan.  Si les tratas con respeto, cariño y educación, ves los resultados.

P- ¿Cuál es el mayor desafío al que se enfrenta día a día?

R- El tiempo. Corres contra corriente. Con más tiempo te podrías dedicar más a cada persona, pero es el que hay, muchas labores que hacer. Hace falta tiempo para atenderles como se merecen, y a veces no hay.

P- ¿Lo más complicado de tratar con los residentes?

R- Cada uno tiene sus días, buenos y malos, como todos. Hay gente que es más complicada que otra, por su carácter, sus problemas, algunos se alteran y ponen nerviosos. Hay que mediar y saber cómo controlarles.

P – ¿Y los momentos más divertidos? ¿Alguna anécdota que nos pueda contar?

R – Tienen cosas para contar…. El otro día una mujer me decía ¿“tú tienes coche verdad? Llévame donde mi madre, que ya te pago yo la gasolina”, conversaciones muy a la antigua, “ya te pagaré la gasolina…”.

Hay otra residente que toma una medicación oscura y le decimos, “qué haces bonita bebiendo vino” se reía y nos decía “¡si hombre! Vino, no vaya a ser que vuelva a casa haciendo ochos…” ochos en vez de eses…

Lo pasamos bien.

P- ¿Lo mejor de este trabajo?

R- Para mí, el trato con ellos, reconozco que me gusta.

P- ¿Qué cualidades cree que debe tener una gerocultora? 

R- Mucha paciencia, tienes que saber entender, saber estar, tener una educación y un respeto con los abuelos.  Al final esta es su casa y tienes que tratarlos como tal. Aprender que confianza puedes llegar a tener con cada uno, saber darle a cada uno su espacio, su sitio, pero también tu cariño.

P- ¿Qué le diría a alguien que está pensando en traer a un familiar a la residencia?

R- Hay que reconocer que están muy bien tratados y atendidos las 24h del día. Siempre hay una enfermera de guardia. A la noche siempre hacemos 3 rondas pasando por todas las habitaciones.

Están siempre limpios, curiosos, bien aseados, se les ducha, cambia, comen bien. Tienen actividades todas las mañanas, su gimnasia, actividades de ocio, tiempo de visitas, hay días que juegan a bolos, incluso tienen sesiones de bingo. Están siempre muy bien atendidos.